• Un único Dios ISBN 9789873324383, y El observador ISBN 9789873324376
  • por Alberto Canen, todos los derechos reservados, copyright 2010-2016
  • Buenos Aires, Argentina | Tel.: (54) 11-4765-9390
  • editor@albertocanen.com
Home El Genesis El origen del monoteismo El Diluvio Abraham Los hebreos en Egipto El Exodo Jueces Reyes La diaspora El Mesias Librerias Preguntas frecuentes sobre espiritualidad Preguntas frecuentas acerca de los libros Articulos de Genesis y Ciencia Libros electronicos Audio libro Solicite su copia impresa Permisos licencias y limitaciones Prensa El autor Contáctenos

Descarga el libro EL OBSERVADOR de Alberto Canen

El genesis y la ciencia

Descarga el libro UN ÚNICO DIOS de Alberto Canen

La biblia y el pueblo elegido

El Genesis


¿Siete días?
Y sí., quién no se ha preguntado lo mismo.
Muy bien., aunque se hablan de días, estos días son días de Dios, y siendo Dios infinito sus días deben de ser en extremo largos, probablemente de millones de años humanos. Hoy la ciencia calcula unos 4.600 millones de años la formación del sistema solar y un millón de años la evolución de la especie humana, así que bien podrían los siete días de Dios ser unos 4.600 millones de años.
Lo importante aquí es rescatar la idea de que Dios crea el cielo y la tierra, y no el tiempo que le llevó. Pensemos que aunque hayan sido 4.600 millones de años y que creó por lo menos un sistema solar en una semana, aunque sea la semana de Dios, considero que continúa siendo una proeza verdaderamente impresionante. Es muy difícil para la mente finita de un ser humano comprender lo infinito, hasta -me atrevería a decir- imposible alcanzar a concebir lo infinito e inconmensurable, justamente. "inconmensurable".

Bien, analicemos ahora la creación, dice el Génesis "Concluyéronse, pues, los cielos y la tierra y todo su aparato" (Génesis 2:1); si tenemos en cuenta que el cielo es todo lo que está encima de la tierra y la tierra es todo lo que está debajo del cielo está claro que Dios es el creador de absolutamente todo, absolutamente todo. La tierra es todo el planeta y el cielo es el infinito que la rodea y engloba a todo el universo - y tal vez, los otros universos -, no sólo a nuestro sistema solar, y que con la tierra van todas las especies de animales y plantas.
Es comprensible que desde el punto de vista de un narrador humano, parado sobre la tierra, se expresase de ese modo, Dios ha creado todo lo de arriba y todo lo de abajo.
Pero eso no termina allí, ya que al no quedar nada afuera es claro que también es el creador del mundo de las ideas, los sueños y los pensamientos.
Dice el Bhagavad Gita, el libro sagrado de los hindúes, "Dios es el que ve, lo visto y la idea". Este concepto es similar al anterior. Todo es Dios.
Esta idea me parece maravillosa, ya que no logro pensar que pueda haber algo que no sea parte de Dios.

"Entonces Yahveh Dios formó al hombre con polvo del suelo, e insufló en sus narices aliento de vida, y resultó el hombre un ser viviente." (Génesis 2:7-8).

Como creaciones de Dios, los humanos hemos sido hechos de partes, partículas, fragmentos, del mismo Dios. Si seguimos la lógica que planteamos, si Dios crea todo, y antes de su creación no hay nada, todo lo creado debe ser parte de Él, por lo tanto, somos parte de Dios al ser hechos de barro, ese barro creado por Él, y de cada compuesto químico de ese barro que se ha generado, primero en el Big Bang y luego dentro de los hornos de las estrellas, estrellas que han sido creadas por Dios.
Tal vez el Big Bang simplemente es la forma que tiene Dios de crear universos .

Cada compuesto químico, cada elemento de la tabla periódica tiene su origen en la materia original del universo que luego ha sido combinada y recombinada una y otra vez en los hornos estelares, los que son arrojados de nuevo al espacio con las explosiones de las supernovas en una maquinaria de milagrosa complejidad y extrema simpleza, una y otra vez, generando cada vez elementos más complejos. Estos elementos forman los planetas, las estrellas, nuestro Sol, la Luna, La Tierra, Marte, etc. La tierra que pisamos, el agua con la que se hace el barro. El barro. Así que, barro somos, "polvo del suelo".

Descarga el libro EL OBSERVADOR de Alberto Canen

El genesis y la ciencia

Descarga el libro UN ÚNICO DIOS de Alberto Canen

La biblia y el pueblo elegido